Con un guión del escritor e historiador Luis Britto García y la dirección de Roman Chalbaud la película Zamora, Tierra y Hombres Libres es un biopic-épico, con elementos del cine de guerra y el drama político donde el personaje central es el líder de una rebelión en contra del establecimiento. Su lucha es contra un monstruo de mil cabezas que en principio tuvo la del general Paez y, más adelante, la de los siguientes presidentes de Venezuela hasta que es traicionado y abatido.
En ese sentido estamos ante una película sobre un héroe caído y la creación del mártir en la cultura popular. Zamora, nos cuenta la forma cómo se desarrolló ese mito de la historia nacional, con la génesis; el esclarecimiento de la misión a cumplir; los primeros alzamientos victoriosos; la empatía con el pueblo; la persecución del régimen; la captura; el destierro; luego la liberación; el retorno del héroe; la reactivación de la misión; la batalla ganadora que deja la misión a un punto de ser cumplida y la traición como desenlace, lo que hace de la obra una película que finaliza en género de tragedia, en ese sentido se hermana con obras como Miranda Regresa, Corazón Valiente y Juana de Arco, por nombrar unas recientes del cine mundial.
Para hacer esta obra se contó con un gigantesco equipo técnico y humano que permitió realizar un diseño de vestuario que caracteriza a la Venezuela de finales del siglo XIX, época en la que se escenifica Zamora.
Llamativos paisajes llaneros, combinados con una ambientación de Caracas, en medio de esa turbulencia política que se vivía entonces, permiten que el espectador se lleve un cuadro sobre la participación del General Ezequiel Zamora. El momento cumbre de la película La batalla de Santa Inés es sin duda una de las secuencias de guerra más ambiciosas que se han realizado en el cine latinoamericano.